Cómo crear una empresa más rentable que Uber.

Desde que tengo 13 años siempre busqué emprender y crear un negocio que me generara dinero todos los meses. En este artículo no les voy a contar mi historia como emprendedor, pero sí les quiero contar como logré ejecutar un proyecto que me dio cierto dinero y por qué decidí salirme en su mejor momento.

Además, al final les voy a contar por qué el emprendimiento que cree logró ser más rentable que Uber.

¿Qué van a aprender en este artículo?

  • Varias lecciones que aprendí en mi corto camino como emprendedor.
  • De que se trataba la idea de nuestro negocio.
  • 10 errores que cometimos al empezar.
  • Cómo logramos conseguir clientes con 0 dólares de publicidad.
  • Por qué el éxito puede ser engañoso.
  • Nuestro nuevo proyecto (y por qué abandonamos el otro en su mejor momento).

Antes de empezar quiero aclarar el concepto que yo tengo de éxito para un negocio. En mi opinión, un negocio es considerado exitoso cuando pasa el punto de equilibrio, es decir, empieza a ganar dinero de una manera constante.

Hecha esta aclaración, podemos empezar.

Como les decía, emprender siempre fue algo que me encantaba hacer, y por supuesto, como todo buen emprendedor, tuve numerosos proyectos que fracasaron estrepitosamente.

Entre los 13 y 17 años siempre hacía las cosas solo, sin ayuda de nadie. Esa es una de las razones por las que fracasé tanto, y quizás una de las razones por las que este emprendimiento que les voy a contar ahora tuvo cierto nivel de éxito, ya que lo llevé adelante con mi socio y amigo Pedro, una persona muy inteligente y trabajadora.

La primera enseñanza ya la tienen: no emprendan solos. Si bien es cierto que se puede alcanzar el éxito siendo uno el que piensa y ejecuta todo lo relacionado con el negocio, es más fácil emprender con 2 o 3 personas que te complementen en tus áreas más débiles.

Es así como un 27 de diciembre de 2018 decidimos empezar con mi socio Pedro nuestro tercer emprendimiento juntos (los otros dos fracasaron, pero eso es historia para otro día). Tras una noche de mucho trabajo y esfuerzo decidimos empezar con nuestro proyecto, llamado Emprendomina.

¿De qué se trataba? Basándonos en el concepto de que las personas tienen poco tiempo en su día a día y que leer libros es indispensable para ser exitoso a nivel laboral y personal, decidimos crear una plataforma que resumiera libros de negocios y desarrollo personal en cortos videos de no más de 30 minutos.

Todas las semanas se subirían a la plataforma 2 resúmenes de libros en formato video, audio y con ejercicios para practicar lo aprendido. Por otro lado, las personas que quisieran acceder a este conocimiento tendrían que pagar una suma de 14 dólares mensuales.

Empezamos con alrededor de 2000 dólares de presupuesto y sin muchas ideas de cómo hacer crecer la marca. Por supuesto, tuvimos numerosos problemas para realizar básicamente cualquier cosa que nos propusiéramos.

A continuación, les voy a dejar una lista con 10 errores y/o inconvenientes que tuvimos al empezar el emprendimiento:

  1. Mandamos a hacer la página web a un grupo de desarrolladores en Estados Unidos, los cuales nos cobraron 600 dólares y nos estafaron (fuimos muy tontos al pagarles todo por adelantado).
  2. No teníamos un plan de trabajo, es decir, a medida que iban surgiendo problemas los resolvíamos como podíamos, sin tener en cuenta el largo plazo y los objetivos de la empresa.
  3. Nos centramos en un público muy joven (entre 14 y 20 años) que no contaba con dinero propio para pagar la suscripción. Pedro incluso tuvo que discutir con padres de niños para explicarles lo que sus hijos querían comprar.
  4. El contenido que subíamos a la plataforma era de mala calidad, incluso en algunos videos el audio sonaba bajo y con fallas técnicas por culpa de utilizar un micrófono de mala calidad.
  5. Contábamos con poco dinero para expandir la marca, lo que nos perjudico muchísimo al momento de conseguir nuevos clientes ya que no teníamos dinero para publicidad.
  6. Nuestro conocimiento especifico era bajo o nulo, puesto que ninguno de los dos era experto en áreas concretas como marketing o producción de contenidos.
  7. Éramos poco constantes y solíamos cambiar mucho las cosas. Incluso, al principio el precio era de 7 dólares por mes y una tarde (como veíamos que cobrando 7 dólares debíamos tener muchos clientes para hacer dinero) decidimos duplicar el precio en cuestión de segundos. Éste es sólo un ejemplo de que las decisiones que tomábamos eran sin ningún tipo de estudio y análisis detrás.
  8. Le dedicábamos poco tiempo al emprendimiento. Nuestra rutina de trabajo era tres veces por semana tres horas cada día, cuando en realidad tendríamos que haber trabajado todos los días mínimo 6 horas, y los fines de semana todo el día.
  9. No buscamos ayuda financiera. Existen muchas instituciones que apoyan financieramente a pequeños emprendimientos, y nosotros deberíamos haber intentado conseguir financiación de terceros para expandir la marca.
  10. Por último, pero no menos importante, el clima de trabajo entre mi socio y yo era muy malo. Peleas, discusiones e insultos eran algo del día a día en la interna del negocio.

Estos fueron los 10 errores más notorios que cometimos en el desarrollo de nuestro emprendimiento como socios.

Pero ¿por qué es importante que ustedes sepan todo lo que hicimos mal?

Primero, porque seguro les puede servir para futuros proyectos, ya que estos 10 errores suelen ser muy comunes, y si los evitan seguro van a aumentar las probabilidades de éxito en su proyecto.

Y segundo, porque quiero que entiendan que si nosotros a una edad muy temprana, con una idea promedio, con poco capital y con todos los problemas que un emprendimiento puede tener logramos alcanzar cierta cantidad de clientes e ingresos (y muchos aprendizajes) ustedes también pueden.

Nosotros somos el ejemplo de que un fracaso, o incluso varios, no tiene por qué condicionar la carrera de un emprendedor.

Días de trabajo, horas sentados frente a la computadora, mucho esfuerzo y más de 600 dólares gastados después, logramos tener todo listo para lanzar la plataforma.

La página web ya estaba lista. 10 resúmenes de libros ya estaban publicados en la plataforma porque no podíamos pretender que alguien se suscribiera con ningún libro adentro. El video presentación estaba grabado. Nuestra página de Instagram ya tenía el logo y algo de contenido adentro. Resumiendo, todo estaba listo.

Un primero de abril del año 2019, decidimos lanzar la plataforma.

Todavía recuerdo el día antes de lanzar. Mi socio y yo pasamos la tarde hablando de lo felices que seríamos si en la primera semana alguien se suscribiera a la plataforma.

El lunes lanzamos, y el martes una persona decidió suscribirse y empezar a pagarnos 7 dólares todos los meses a cambio de 2 resúmenes de libros semanales.

Mateo era el nombre de nuestro primer cliente. La alegría que teníamos era inmensa, aunque rápidamente se desvaneció.

¿Saben por qué?

Sencillo, porque los emprendedores no se conforman con nada. Nunca.

¿Recuerdan que les dije que el día antes de lanzar lo único que pedíamos era un cliente? Bueno, en menos de 48 horas lo obtuvimos, pero nada cambió dentro nuestro.

Esta es otra lección que quiero que entiendan: nunca podrán estar felices con lo que obtengan, si no son felices con lo que tienen.

Literalmente la alegría nuestra duró poco más de 15 minutos, y luego volvimos a pelear por problemas internos del negocio, en lugar de estar felices por haber obtenido nuestro primer cliente.

Esa semana otras 2 personas se suscribieron. La única difusión que hacíamos era a través de nuestra página en Instagram, ya que como no teníamos dinero para pagar anuncios, publicábamos contenido de valor relacionado a libros en nuestro perfil y hacíamos spam en otras cuentas para que las personas nos conozcan y nos siguieran.

Durante abril y mayo nos centramos en seguir subiendo 2 resúmenes de libros a la plataforma todas las semanas, y a subir contenido gratis de valor en Instagram.

Empezamos con 0 seguidores y en 2 meses llegamos a tener 1800.

De esas 1800 personas, 30 se suscribieron a la plataforma, pero muchas con una prueba gratis. Al final del día el negocio generaba en total unos 100 dólares de ganancias mensuales.

Y así fue como 2 adolescentes de 18 años con una idea y mucho esfuerzo lograron en 2 meses construir un emprendimiento que generaba dinero todos los meses.

Pero la alegría duro poco.

Las peleas, discusiones y agresiones eran algo de todos y cada uno de los días. Las diferencias entre mi socio y yo crecía hasta el punto de que un día estuvimos muy cerca de pelearnos físicamente.

Por suerte, no llegamos a ese punto (¡creo que igual hubiera ganado yo!).

Con el tiempo nos pudimos dar cuenta de que las peleas eran por razones totalmente sin importancia, y supimos reconocer las cualidades de cada uno y seguir trabajando, como amigos y socios.

Un día, buscando tener alguna entrevista y generar contenido, nos reunimos con Alejo, el tío de Pedro, un empresario con amplia trayectoria y que fundó una empresa de cosméticos que llegó a facturar alrededor de 25 millones de dólares anuales en los 90´, alrededor de 42 millones actuales. A él le gustó mucho lo que estábamos haciendo y en vez de entrevistarlo terminamos asociándonos con él.

La idea de negocio cambió con el tiempo y ahora estamos intentando desarrollar una plataforma de cursos para emprendedores complementada con una comunidad activa. En el proceso se terminó sumando Federico al equipo, un Growth Hacker con gran experiencia en el mundo del marketing digital.

Todavía seguimos en las etapas iniciales, pero más adelante les iré contando más al respecto.

Ah, y para finalizar, ¿por qué nuestro negocio fue más rentable que Uber?

Cómo ya sabrán, nosotros logramos generar unos pocos dólares de beneficio al mes mientras que Uber pierde dinero todos los meses.

Si, Uber pierde grandes cantidades de dinero al mes, por más increíble que parezca. En los primeros ocho meses del 2019, Uber perdió mas de 6.000 millones de dólares, así que les vendría bien aprender un poco de nuestro pequeño negocio de resúmenes de libros.

En fin, más adelante les iré contando como sigue el nuevo proyecto.

¡Deséennos buena suerte!